Otra versión de Ítaca
No nos gusta la incertidumbre. Pero la búsqueda de seguridades y certezas solo nos trae problemas más grandes.
No nos gusta la incertidumbre. Pero la búsqueda de seguridades y certezas solo nos trae problemas más grandes.
Si con frecuencia no expresamos lo que sentimos o creemos por temor a generar una ruptura en el otro, estamos creando las condiciones para una enorme ruptura que tarde o temprano ocurrirá. Donde no es posible ir realizando pequeños ajustes, es probable que después ocurran todos juntos, de la peor manera.
Por lo general, nuestro deseo de cambio surge de la intolerancia con nosotros mismos, con nuestros defectos, limitaciones, errores. Y eso nunca resulta. El único cambio verdadero no se fuerza. Sucede.
El miedo es la emoción dominante de todo ser humano. Y todos los miedos remiten a uno, el miedo a morir. Nuestro cerebro no difiere mucho del cerebro primitivo, extremadamente sensible a riesgos que amenazaran la supervivencia. Y aunque hoy en día no estemos expuestos a esas situaciones, seguimos funcionando como hace millones de años.
La vida no es una obligación. Y si existe una principal, es la de conocerse y elegir cómo uno quiere vivir. En vez de cumplir con todas las expectativas o quejarnos por ello, debemos conocer cuáles son nuestras expectativas, posibilidades y armar nuestra vida desde ese lugar.
“Tendemos mentir porque la historia de la humanidad nos ha [...]
La vida está llena de paradojas, contradicciones, ironías. Aprender a vivirlas, es también aprender a vivir.
¿Una vez que el dentífrico se sale del pomo; quién lo vuelve a poner adentro?
¿Mentimos para evitarle un mal al otro? ¿O para evitarnos un problema a nosotros mismos?
El éxito suele ser un espejismo. Y sin embargo, la mayoría de los seres humanos gastan toda su vida persiguiéndolo.