haz lo que yo digo pero no lo que yo hago
Los padres suelen trasmitir valores que no viven. Más que mostrarnos perfectos, debiéramos mostrar coherencia, humanidad y compasión.
Los padres suelen trasmitir valores que no viven. Más que mostrarnos perfectos, debiéramos mostrar coherencia, humanidad y compasión.
Dos problemas tiene la vida: no conseguir lo que queremos, y conseguir lo que queremos.... Muchas veces nos obsesionamos en imitar a ciertas personas, ignorado que una cosa es la vida que exhiben, y otra distinta es la vida real que llevan.
Cómo sería tu vida si no tuvieras ambiciones? Nada que lograr, nada que sostener, nada que esperar? Las metas y objetivos; nos empujan hacia adelante o son una fuente inagotable de sufrimiento?
Aquellos que dan esperando recibir, terminan decepcionados.
Solemos recorrer un camino muy largo para recién darnos cuenta que lo que despreciábamos al principio, no era tan malo. Dicen que felicidad es bastantidad. Para eso es imprescindible ver la realidad como es y dejar de correr tras espejismos.
Tenemos que aprender a perdonar no para no destruir al otro, sino para evitar destruirnos a nosotros mismos. El perdón es esencial para una buena vida.
Todos los incurables tienen cura cinco segundos antes de la muerte, decía el poeta Almafuerte. No habrá chances de curarnos un tiempo antes, de aprender a vivir un par de décadas antes?
A nadie le gusta que le impongan las cosas. Por lo general, los rechazos tienen más que ver con las formas en que pretendemos imponer las cosas, que con lo que queremos hacer en sí. Por eso, tanto sea con el prójimo o con nosotros mismos, tenemos que aprender a hacerlo con delicadeza.
La angustia es miedo a un futuro posible que no queremos. En cierto sentido, es rechazar la realidad. La paz sobreviene cuando soltamos ilusiones, anhelos, fantasías y podemos aceptar las pérdidas y aceptar la realidad.
Se puede evitar el destino? O acaso todos nuestros esfuerzos solo sirven para ratificarlo? Sea como sea, lo mejor que podemos hacer es pelear con todas nuestras fuerzas hasta que el destino nos sea revelado