Invisible
Desde la más tierna infancia, nadie recibe todo el amor que necesitaría. Los mecanismos adaptativos que desarrollamos para sobrevivir en aquél entonces, son los mismos que nos enfermarán y aislarán cuando seamos grandes.
Desde la más tierna infancia, nadie recibe todo el amor que necesitaría. Los mecanismos adaptativos que desarrollamos para sobrevivir en aquél entonces, son los mismos que nos enfermarán y aislarán cuando seamos grandes.
Si con frecuencia no expresamos lo que sentimos o creemos por temor a generar una ruptura en el otro, estamos creando las condiciones para una enorme ruptura que tarde o temprano ocurrirá. Donde no es posible ir realizando pequeños ajustes, es probable que después ocurran todos juntos, de la peor manera.
“Tendemos mentir porque la historia de la humanidad nos ha [...]
¿Mentimos para evitarle un mal al otro? ¿O para evitarnos un problema a nosotros mismos?
El éxito suele ser un espejismo. Y sin embargo, la mayoría de los seres humanos gastan toda su vida persiguiéndolo.
Cuando la forma es más importante que el fondo, tenemos un problema serio.
¿Qué epitafio te gustaría tener? Cuidado con lo que vas a contestar.
El corazón humano suele enfermarse de una patología mortal: la enfermedad de no creer más en nada. Pero la libertad puede curarnos, si es que queremos vivir.
Cada ser humano es algo inmenso y misterioso. No hay felicidad posible si uno no es capaz de conocer quién es y cómo es. Sabiendo que difícilmente eso encaje en lo que establece la sociedad.
¿Cuál es el verdadero éxito? ¿El que define la sociedad o el que definimos nosotros mismos?