como darle un jarabe a un Rotweiller y no morir en el intento
A nadie le gusta que le impongan las cosas. Por lo general, los rechazos tienen más que ver con las formas en que pretendemos imponer las cosas, que con lo que queremos hacer en sí. Por eso, tanto sea con el prójimo o con nosotros mismos, tenemos que aprender a hacerlo con delicadeza.
