Yo siempre quiero estar donde no estoy
Nos pasamos la vida pretendiendo estar en un lugar distinto al que estamos. En otras circunstancias. En otra actividad. Con otras personas.
Nos pasamos la vida pretendiendo estar en un lugar distinto al que estamos. En otras circunstancias. En otra actividad. Con otras personas.
Mal que nos pese, la vida no es algo a conducir. Va por donde quiere. Aunque por algunos ratos parezca ceder a nuestros esfuerzos. Pero finalmente, va por donde va.
No podemos controlar lo que sentimos. Simplemente ocurre. Lo que sí podemos, es decidir qué hacer con lo que sentimos. En el caso del miedo, ese inseparable compañero del hombre, hay que evaluar si es razonable y nos está protegiendo de un riesgo real, o si como es por lo general, solo nos condiciona y acota, limitando nuestra vida.
La vida puede ser terrible. Pero aún, en los abismos más grandes, se puede encontrar formas de seguir caminando.
Estela había nacido en 1900 en un pueblito de Italia, [...]