16
Ago
2014
0

Ver

A Nacho se le llenaron los ojos de lágrimas.

Aquellas palabras habían sido tan precisas y dolorosas, y le seguían retumbando, como el eco infinito de un grito entre montañas. “- ¿Ni una vez en la vida podés registrar lo que un hijo te pide?”, se había preguntado el maestro, como si tuviera al padre de Nacho cara a cara.

“- Tenés mucho enojo y mucho dolor guardado; el tema es que viene desde hace tanto tiempo, y es tan profundo, que vos no sos consciente que lo tenés. Pusiste un manto de perdón, pero en el fondo estás muy dolido y enojado.

No solo te desamparó, sino y sobretodo, fue completamente incapaz de registrarte. Y eso, por más que vos seas un tipo grande, con hijos y una vida hecha, es algo muy doloroso…”, amplió el maestro.

“- Para peor, tu padre sigue sin registrarte. Y eso te enoja aún más. Cada vez que conversan y algo en tu interior percibe que él sigue sin ser capaz de ver quién sos, cómo sos, o qué podés llegar a necesitar, y te pasa por arriba, vos reaccionás mal.

Es tanto el dolor que no llegás a verlo, porque estás convencido que el pasado ya fue. Pero no fue; sigue ahí, condicionándote muchísimo…”, completó.

Nacho sintió que lo que le decían era la pura verdad. Difícil de aceptar, pero verdad al fin. Puso una cara de interrogación, como pidiéndole que le dijera qué hacer.

“- Ese dolor es muy profundo y está en un plano muy inconsciente. Te sucedió, te habita, pero no lo podés traer a la superficie,” sostuvo el maestro.

“- Que tengas dolor no es ni bueno ni malo. Simplemente tenés que reconocerlo porque está ahí. Y aunque no puedas verlo, es enorme. ¿Cómo puede funcionar bien la relación entre ustedes si vos, en el fondo de tu alma, estás tan dolido? ¿Y cómo puede sanar ese dolor, si vos no te das cuenta que lo tenés, y tu padre, al ser incapaz de ver a quién tiene enfrente, cada vez que se encuentran lo refuerza? No hay manera….”

Muchas lágrimas caían por las mejillas de Nacho. Más allá de reconocer que todo eso era cierto, no sabía cómo seguir.

“- Para peor, vos te sentís obligado a atender a tu padre, a escucharlo, a satisfacer sus demandas emocionales actuales. Lo hacés para no sentir culpa, creyendo que si no lo atendés vas a estar abandonando a una persona mayor. Sin embargo, el hecho que lo que impulse tu acercamiento con él sea la culpa, solo empeora aún más las cosas… Cuando le devolvés las llamadas; ¿tenés ganas de hablar con él?”, preguntó el sabio.

“- Nunca”, contestó Nacho en forma contundente.

“-¿ Y pensás que de ese estado de obligación, agregado al dolor subyacente que tenés, puede surgir algún encuentro bueno con tu padre? “

El silencio era muy elocuente.

“- ¿Entonces no hay nada que yo pueda hacer?”, preguntó Nacho como si fuera un niño que empieza a conocer los límites de la realidad.

“- Claro que hay cosas muy importantes que podés hacer. En primer lugar, enterarte. Enterarte que tenés mucho dolor, el cual ni siquiera sos capaz de ver. También, darte cuenta que aunque tengas cincuenta años, continuás respondiendo las demandas de tu padre, solo para no sentirte mal…”

“- Después, dejá de tratar de satisfacer todas sus demandas. Eso no te convierte en un mal hijo, ni en alguien que desampara a una persona mayor. Vos seguirás ocupándote de los problemas reales que él tenga: un médico, dinero, lo que sea. Pero dejarás de ser un chupete que calma sus angustias existenciales, o alguien que llena sus vacíos. Renunciás conscientemente a esa tarea que hiciste muchos años. Él no solo no se va a morir, sino que no le va a pasar nada. Es más, tal vez aprenda algo. Y vos, podrás ir restableciendo tu interioridad…”

“- ¿Y vos decís que con eso voy a poder recomponer el vínculo?”, preguntó Nacho.

Con una expresión compasiva, el maestro contestó: “- No tengo la menor idea. Eso no depende sólo de vos. Tu tarea es poder ver el dolor guardado que tenés, y ser capaz de recuperar tus ganas de encontrarte espontáneamente con él, sin que sea una obligación….”

” -Pero por otra parte, se necesita que él se dé cuenta del daño que hizo. Aunque no haya sido por mala persona sino por sus condicionamientos, su historia, debiera ser capaz de registrar su propia vida y ver todo lo que afectó a los demás, y a vos en particular.”

“Y también es esencial que sea capaz de registrarte tal como sos hoy. Si él sigue sin poder ver quién sos y qué cosas te pasan, será imposible que recuperen el vínculo.  O para ser más precisos, para que desarrollen algun vínculo, porque no podemos hablar de recuperar algo que nunca existió…”, completó el maestro con una sonrisa llena de paz.

Nacho sentía como si hubiera pasado por el quirófano. Le acababan de extirpar un órgano que tenía un tumor. Aún frágil como cualquier convaleciente, percibió que la intervención de su maestro, al igual que la de un cirujano, le posibilitaría una nueva oportunidad.

Y tal como ocurre en una cirugía, la extirpación imponía ciertas limitaciones. Pero esos límites venían a proteger y a cuidar, abriendo la posibilidad de una vida mejor.

Artículo de Juan Tonelli: Ver

¿Tenés algún dolor guardado en el fondo de tu corazón?

View Results

Cargando ... Cargando ...

23 Respuestas

  1. juana maria liotine

    genial, escrito para mi!!!!! siempre el pellizco, Tonelli la das en la tecla mil gracias me hace bien reafirmar que no soy yo la única, muchos de nuestra generación, la de los 50 pasamos por situaciones muy similares y ahora estan las consecuencias. tenemos un niño interior lastimado dolido que requiere atención que muchas veces los mayores no entienden porque piensan que ellos por ser adultos mayores y sufrir más que nosotros, tenemos la obligación de relegarnos y entregarnos por completo a ellos porque asi deberia ser. Y nosotros que??? durante 50 años los atendimos, fuimos sus froesas, sus realizaciones no cumplidas, cumplimos sus frustraciones y no vivimos nada de lo nuestro. La vida es corta, también tengo derecho a ser feliz, y esto lo digo ahora despues de años de bloqueo mental, donde no podia ver nada solo ayudar a mis padres. Inutilmente por diversas razones que no van al caso!! saludos

  2. myriam

    termino de dar con un dolor que crei inexistente y caducado,hace 40 años deje dever a una persona ,de repente y nunca mas supe de ella,creo que sufri ,pero no recordaba, en un principio solo tenia buenos recuerdos y el encuentro se hizo ameno,luego comence a recordar situaciones ,quel as sabia muy adentro mio,pero debe ser por el dolor las enterre y las olvide,ni siquiera llore,ni hable y de repente tenia el pasado como un bofetazo,de golpe sin anestecia ,pase llorando un año entero una gran perdida muy añeja,asi es la psiquis,no sabia que me pasaba,estaba en el colectivo equivocado,pase por enojo,ira,amor,y dolor,gracias a que tengo mucha terapia,comence a distiguir ,sentimientos y situaciones,que de nohaber hecho terapia todavia estaria preguntandome que paso o pensaria que me volvi realmente loca .cada alma es un universo ,con 50años jamas pense me pasaria algo asi.

  3. martina

    Inmensa alegria me produjo saber que estos relatos van a ser publicados.!Mientras leia y releia los relatos siempre imaginaba a la cantidad de gente que podrian ayudar. relatos que por la tematica merecen ser abordados en escuelas y colegios,y que adolescentes y no tanto tengan acceso a ellos.(vocacion,fracaso como parte del aprendizaje,los peligrosde la autoexigencia,tema de los miedos,etc)La mayoria para un amplio espectro,padres,parejas,etc.Leyendo comentarios de otros lo que me preguntaba era porque no publicabas de una vez por todas ..y hoy me entero que sale uno en seis meses,Felicitaciones de todo corazon,Juan Tonelli!Chapeau!

  4. malala

    ….imposible volver hacia atras…demasiado dolor en el presente como para llegar a esa niña que nunca existio en la familia

  5. malala

    perdon ¡¡¡ excelentes como siempre tus relatos los leo todo el tiempo aunque no comente..gracias por acompañarkos Juan Tonelli

  6. Está claro que no se puede volver atrás Malala. Pero se puede elegir sanar. Animarse a mirar a los ojos al problema,dejar que salga todo lo que tenga que salir, y soltar, para poder seguir caminando ligero de equipaje. Un abrazo

  7. Sandra

    Como siempre exelentes tus textos !
    se q ayudaran a mas de uno a encontrar eso q nunca quisieron enfrentar,gracias Juan !!

  8. Sonia Estela Oviedo

    Juan,son muy interezantes todos tus relatos,son muy acertados,particularmente a mi me despejan siempre el panorama,me llevan a refleccionar!!! Coincidiendo y comprendiendo cada frase.todos encerramos dolores,la cuestion esta en soltarlos,gritarlos,asumir paso a paso cada momento sin culpas ni remordimientos…pienso que el tiempo se encarga de subsanar…las heridas}si…como las de una operacion como bien definis}para poder avanzar siempre hacia un futuro exitoso,cultivando la paciencia!!!JUAN eres un ser realmente admirable,gracias por ayudarme tanto!!!

  9. maryy

    mi madre me hiva a dar a un orfelinato desde muy pequeñita tal es asi que nunca los senti mis verdaderos padres solo el paso del tiempo y lo parecido que somos con mis hermanas termine aceptandolo ahunque nunca hubo confianza con ellos siempre los senti distantes .trate de suicidarme a los 4 años todo lo recuerdo como si fuera hoy ´pero ya paso nunca senti amor por ellos es mas ,mas de una vez me pregunte que es el amor de no ser por mis solo ese amor conozco el de una madre por ellos y mi sobre proteccion por ellos cosa que recuerdo que mi mama no lo hizo solo sus palabras hirientes recordandome que yo no era nada en su casa .pero si siempre agachaba la cabeza he hice lo que ella queria quizas para no herirla “nunca me hizo sentir que yo era su hija hoy esta vieja me necesita y siempre tengo que correr a su lado sin querer siquiera no quiero dejar mi familia cada vez que ella me reclama pero voy

Deja tu Comentario