Mi marido se fue con otra mujer cuando llevábamos 7 años juntos y teníamos una hija de 3.
Sufrí mucho y si antes de la separación ya tenía problemas para controlar mi peso, después fue imposible y me volví obesa.
Cuando mi hija tenía 16 años se puso de novio con un chico un año más grande, que rápidamente y dado que su familia era un caos, se vino a vivir a nuestra casa.
Al año de estar con nosotros empezamos a ser amantes. Vivimos ese vínculo en secreto. Muchos días apenas mi hija se iba a la facultad él venía a mi cama.
Recuerdo un día que lo vi coqueteando con otra mujer y en casa le di un cachetazo y lo reté, alegando que era por mi hija, pero en el fondo de mi corazón era que yo estaba celosa.
Después de un noviazgo de 6 años ellos se separaron pero nosotros seguimos siendo amantes un año más. Él ahora está de novio con otra mujer.
Mi hija tiene 25 años y está sola pero llena de amigos que vienen a casa. Hay uno con quien pese a mi obesidad, estamos a punto de cruzar la raya. No entiendo bien por qué me pasan estas cosas.
Juana
—
Quién está tan seguro de no poder extraviarse, de no ser capaz de hacer barbaridades?
La certeza de que somos buenos y correctos a veces es el prerrequisito para actuar en forma atroz.
Cuál será ese dolor enorme que a veces nos puede llevar a actuar en forma horrible?
—
Si te parece que la historia puede aportar algo a otras personas, compartila.
Si queres contarme la tuya con fotos o sin ellas, escribime a jotateuno@gmail.com O en forma anónima ingresando en contacto.
La ilustración es de @whiterabbitarte

Deja tu comentario