Nos enamoramos perdidamente y a los 11 meses nos casamos. Éramos muy felices y llegaron 2 niños muy deseados.
Pero su madre y su hermana siempre nos hacían la vida imposible.
Él era hipertenso y cada disgusto que pasaba con su familia le afectaba mucho y terminaba internado.
Siempre se recuperaba pero un día no fue así. Tuvo 3 infartos y en el último lo perdí.
Su mamá y su hermana le dijeron a mis hijos “ya no somos más familia, nunca los quisimos”. Muy triste todo.
Por suerte como mamá los pude contener con todo mi amor y hoy después de 16 años son grandes muchachos de bien.
Daniela
No se puede obligar a amar.
Tampoco se puede obligar a alguien a quedarse con quien no lo quiere.
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La ilustración es de @whiterabbitarte