Decidí escribirle porque siempre leo los relatos de la gente y hoy estoy atravesando esos días donde uno necesita canalizar lo que nos perturba.

Fui madre hace 8 días de una hermosa bebé. Hasta ahora nunca había sido tan importante para nadie. Es hermoso saber que alguien te necesita, te busca, te reconoce.

Soy madre soltera o una mamá luchona, como se dice ahora.

Tengo 33 años. El año pasado me quedé sin trabajo, pasé a ser una subsidiada del Estado, a hacer uso de la salud pública.

Cada día elijo que vender para poder comprarle algo a mi bebé.

El padre de mi hija, cuando se enteró que yo estaba embarazada me dijo «buscate un padrastro para ese bebé porque yo no me voy hacer cargo». Acto seguido, desapareció.

Nunca más volví hablar con él y tampoco me interesa. Solo supe que está en pareja con una mujer con hijos y que él se hace cargo de esas criaturas.

Hoy estoy muy apenada porque llegó el frío y casi no tengo ropa de abrigo para mi bebé. Me duele horrores que me digan «ponele un enterito de plush o de polar», «comprale esto o lo otro» y yo ya no sé qué más vender para comprarle algo a la beba.

Me uní a cada grupo de trueques o canjes, estoy sacrificando toda mi ropa que solía usar, para poder subsistir.

Siempre tuve trabajo, jamás me faltó nada y hoy estoy sobreviviendo como puedo. Me la paso yendo al centro de salud a buscar leche para la bebé, esperando cobrar la Asignación Universal por Hijo para poder comprar pañales, y buscando trabajo.

Jamás me sentí tan mal, tan abandonada, tan desesperada.

Hoy entiendo lo que es ser una «mamá luchona” subsidiada por el Estado, estigmatizada por la sociedad.

Hoy los memes sobre las mamás luchonas no me resultan graciosas, sino ofensivos.
Aprendí lo difícil que es conseguir trabajo siendo madre, y encima madre soltera.

Estela
——
Una cosa es hablar de la muerte y otra distinta es morirse.

Con qué liviandad opinamos…cuando se trata de la vida de otros. Y qué difícil es lidiar con esas mismas situaciones cuando nos toca vivirlas a nosotros.
——-
Si te interesó la historia compartila.

La ilustración es de @whiterabbitarte