Solo pasamos la noche juntos el 22 de octubre y quedé embarazada. Lo confirmé a las 8 semanas y cuando se lo dije él no quiso saber nada. Lo entendí, pero dolió!
Mi madre busco un médico para que yo abortara y me sugirió que le pidiera ayuda a él para afrontar el costo.
Se lo planteé y aceptó. Fui a su casa a buscar el dinero y cuando salí de ahí me fui directo a comprarle ropa a mi bebé.
De repente me sentí fuerte y decidí enfrentar a mis padres y tener ese hijo. Si bien ellos son bravos, yo ya tenía 27 años.
Avancé sin escuchar a nadie, solo a algunos amigos y tias que me apoyaron.
Mi hijo nació el 13 de julio (su padre cumple dos días antes).
Como regalo lo llamé y le dije: “querés conocer a tu hijo? Te espero en tal lado”
Él vino, lo tuvo en brazos y esa misma noche tratamos de charlar.
Día tras día se acercaba a donde yo estaba y nos veía a mí y a su hijo.
La vida dio mil vueltas y acá estamos.
Nunca mas nos separamos. Pasaron 16 años…
Mis padres aman a ese nieto. Mi suegra también se desvive por él. Después tuvimos otra hija que hoy tiene 9 años.
Nos amamos y nos acompañamos. Creemos que estábamos hechos el uno para el otro pero fue el momento equivocado y había que esperar.
Hoy soy casi feliz!
Débora
—
Qué giros inesperados puede tener la vida.
Cuantas veces ni siquiera sabemos qué es lo bueno para nosotros.
La vida, ese misterio.
—
Si te gustó esta historia compartila.
Si querés contarme tu historia en 5 fotos escribime a jotateuno@gmail.com

Deja tu comentario