A veces la vida golpea muy duro. La gran tentación es rendirnos. Sin embargo, ni nosotros mismos somos conscientes de la fuerza que tenemos.
A veces la vida golpea muy duro. La gran tentación es rendirnos. Sin embargo, ni nosotros mismos somos conscientes de la fuerza que tenemos.
Estoy con mi pareja hace más de 19 años. Hace 3 años me enteré que chateaba con una persona que conozco y que piso mi casa más de una vez. Ahí me di cuenta el por que de sus actitudes, sus palabras, se había involucrado con ella pero ella evidentemente no quería nada serio con él ya que ella misma se aseguró de que yo me enterara de todo cuando ya él había vuelto a ser el mismo. Me pidió perdón, reconoció que estuvo mal pero NO que se involucro sentimentalmente. Pasó el tiempo, lo perdone pero no olvide. Luego, un par de años después lo volví a sentir tan pero tan extraño que empecé a investigar y descubrí que chateaba con varias mujeres, hablaba en doble sentido y tiraba onda a todas. Yo no existía en sus redes, el era el mejor padre pero yo no aparecía. Nos separamos 1 mes y medio pero nunca dejo de insistirme y pedirme perdón, yo sufría muchísimo pero poco a poco fui sintiéndome mejor. Empecé terapia, el también por su parte. Hoy estamos juntos, pero los miedos están y me cuesta mucho olvidar. Extraño esa felicidad constante que sentía antes, no sentía desconfianza aunque siempre supe que podía pasar. Lo amo y quisiera poder aceptar esta persona que soy ahora y sentirme feliz y segura con o sin él…