En el año 1991 me casé con Hernán. Nos fuimos a vivir a un edificio en donde nos hicimos muy amigos de nuestros vecinos del mismo piso.
Tomás y Florencia también estaban recién casados y esperaban su primer bebé.
Comenzamos una linda amistad entre las 2 parejas. Llegaron los hijos, compartimos viajes, vacaciones, cenas, salidas familiares, años nuevos juntos.
Una noche salimos las 2 parejas al teatro y todos los hijos quedaron a cargo de sus respectivos abuelos.
Fuimos en un solo auto, sin saber que esa noche nuestras vidas cambiarían para siempre.
Chocamos contra un camión que nos embistió, cuyo conductor llevaba 48 hs sin dormir.
En el accidente fallecieron mi marido Hernán, y mi vecina Florencia. Tomás y yo quedamos viudos teniendo un hijo de 4 años él y yo uno de 3.
Fui muy difícil seguir adelante. Al ser amigos y vecinos, y compartir semejante tragedia, nos ayudábamos mucho, nos acompañábamos, pasábamos buenos y malos momentos.
3 años después de aquel día trágico nos fuimos dando cuenta de que estábamos enamorados.
Decidimos comenzar nuestra relación con mucho cuidado y en silencio. Nos fuimos enamorando cada vez más.
Luego de 1 año se lo contamos a la familia y amigos. Fuimos muy bendecidos por todos ellos.
Pasaron muchos años del día del accidente que cambió para siempre nuestras vidas.
Hoy llevamos 20 años de casados, y para sellar nuestro amor tuvimos 2 hijos juntos.

Somos muy felices los 6, tenemos una hermosa familia en donde Hernán y Florencia siguen muy presentes en nuestras vidas.
Melina.
Qué  maravilla poder integrar amorosamente nuestro pasado.

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La ilustración es de @whiterabbitarte