Estuve 15 años en pareja con el único novio que tuve. Él era mi único amor, mi única relación, mi primera vez en todo.
A mis 30 conocí a alguien y como todo lo nuevo me deslumbró. Después de reprochármelo una y mil veces, nos volvimos amantes.
Era la primera vez que era infiel y no lo supe manejar. La culpa no me dejaba vivir, tenía muchos problemas con mi pareja y nos divorciamos.
Seguí con mi amante y nos volvimos pareja. Es un hombre brillante, exitoso, soltero y sin hijos, a quien yo admiraba mucho.
Después de pedirme que me divorciara diciéndome “no te vas arrepentir”, me pidió que dejara mi trabajo y montamos una empresa que anda muy bien.
Sin embargo, han pasado 8 años y cada uno está en su casa y yo sigo esperando que se decida a formar una familia conmigo.
Tengo 39 años (él 49) y siempre he soñado con tener una familia, un hogar, tal vez ese que una vez tuve y perdí.
Le pregunté si se veía formando una familia, y me respondió que no se siente preparado y no sabe si quiere tener hijos. Que tal vez en 6 meses o en 2 años cambie de parecer.
Quedé estupefacta, porque de entrada me hizo saber que quería tener hijos y hoy ya no es así.
Estoy destruida. Pese a tener un mundo construido, renuncié a todo. Y hoy me siento la más ingenua y estúpida de todas.
Tengo claro que tengo que alejarme y volver a comenzar, aunque no es fácil soltar a la persona por la que apostaste y amás.
Tengo mucho miedo. La vida se me va y el tiempo de conocer a un buen hombre que quiera construir una familia es casi una utopía. Siento que perdí 8 años de mi vida.
Julieta
—
Por qué será que tantas veces nos cuesta ver lo evidente?
Será que nuestras ilusiones (delirios?), o nuestros miedos, nos llevan a negar una realidad imposible de ignorar?
—
Si te parece que la historia puede aportar algo a otras personas, compartila.
Si queres contarme la tuya con fotos o sin ellas, escribime a jotateuno@gmail.com O en forma anónima ingresando en “contacto”.
La ilustración es de @whiterabbitarte

Deja tu comentario