Estuvimos juntos 6 años, en los que me fue infiel infinidad de veces.
A los 3 años de novios nos comprometimos. Yo pensé que ese paso implicaría, como su nombre lo indica, un mayor compromiso.
Pero sus aventuras siguieron y él se volvió más cínico. Me decía que nuestra relación no funcionaba, que me fuera de la casa, que mi felicidad no podía depender de él.
Tristemente era así, dependía emocionalmente de él.
Cambié por completo, me fui volviendo celosa, llena de resentimiento, discutiamos día y noche. Me transformé en amargada, controladora y otras cosas más. Quería salir de esa relación tóxica y no tenía el valor.
Hasta que un día descubrí otra infidelidad con una compañera de trabajo y no aguanté más.
Fui violenta con él y lo golpeé. Todo por mi desesperación de hacerle ver que me lastimaba, que sufría por su deslealtad.
Me dijo que no iba a soportar lo que había hecho y me pidió que me marchara. Me hizo sentir miserable y me di por vencida.
Me fui con un dolor tan grande como este mundo. Poco tiempo después formalizó su relación con ella.
Por esos giros del destino, la última semana que estuvimos juntos quedé embarazada y me enteré cuando ya estábamos separados.
Pensar que habíamos buscado tanto un bebé y nunca se dio.
Tuve la ilusión que el embarazo podría solucionar nuestros problemas pero solo los agravó.
No me creyó que fuera suyo y su pareja me atacó sin piedad. Lloré todo el embarazo.
Ahora tengo a mi bebé, el niño que él tanto quiso y que aunque reconoció, no lo valora como debiera.
Su actual pareja dice que con ella cambió, que estaba aburrido de mí, y que ella le brindó lo que yo no le daba.
Pero yo sé que él ya le ha sido infiel también varias veces.
Aun con dolor y amándolo, no espero nada de él. Decidí seguir mi vida y dejar que él siga con la suya.
Zulema
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A veces necesitamos que la realidad nos pase por arriba para aceptarla.
De haber aceptado la infinidad de signos que negamos o minimizamos, nos hubiéramos ahorrado mucho sufrimiento.
Negar realidades dolorosas solo para evitarnos el dolor, termina generando más dolor.
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La ilustración es de @whiterabbitarte

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