3
Dic
2012
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Sentirse morir no es morirse

El profesor lo echó del aula. Eugenio, un niño de 8 años, sintió que se moría. ¿Cómo él, que era uno de los mejores alumnos, podía ser sacado de clase por molestar?

Volvió a mirar al maestro para constatar si iba en serio y a su vez, implorar clemencia con la esperanza de ser absuelto. Para angustia de Eugenio no hubo marcha atrás, por lo cual no tuvo más remedio que retirarse del aula.

Tan pronto cruzó la puerta y se paró del lado de afuera, sintió que se moría.  No podía consigo mismo. El miedo era tan grande que no era capaz ni de sostenerse.

¿Miedo a qué? Como en la mayoría de los temores profundos, no era claro.  Tal vez, al hecho que pasara alguna autoridad y lo sancionara. Tal vez. Igual, de poco importaba ya que la experiencia humana mostraba que los razonamientos eran poco útiles para calmar un corazón asustado.

Como arrastrándose, se desplazó a la puerta del aula en la que se encontraba su hermano. No es que fuera tanto más grande, pero en aquél momento era el único que podía ayudarlo. Fingiendo una entereza que no tenía, golpeó la puerta de séptimo grado “B” y preguntó por él.

Luego que el profesor lo autorizara, su hermano salió de su clase para ver qué le pasaba. Con una angustia que le entrecortaba las palabras, Eugenio le explicó a Alberto su desesperada situación. Su hermano, sin entender demasiado por qué algo tan pequeño podía desencadenar tanta aflicción, lo contuvo. Luego lo tomó del brazo y lo acompañó hasta la puerta del aula de la que había sido expulsado, diciéndole que no se preocupara, y que se quedara parado allí hasta que sonara el timbre del recreo.

Eugenio se quedó razonablemente tranquilo mientras le pedía a Dios que no ocurriera nada hasta que sonara la campana liberadora. Que ninguna autoridad pasase por aquél pasillo hasta que el próximo recreo lo absolviera de cualquier hipotética sanción. Con el correr de los minutos se fue serenando, y hasta llegó a sentirse contento de estar tranquilo y consigo mismo.

Treinta y cinco años después de que el timbre del colegio lo hubiera liberado de aquella experiencia que su corazón vivió como extrema, volvió sobre esa situación. Se preguntó por qué algunos miedos podían inundar todo el espíritu del hombre.

¿Por qué podía existir semejante desproporción entre la escasa peligrosidad objetiva de una determinada amenaza, y la percepción y vivencia de ella como algo límite?

De niño podía ser miedo a la oscuridad o a quedarse solo. De grande, podía ser a la soledad, a no tener dinero, o a una mala vejez. O a infinidad de temas.

Ese sentir morirse.

Aunque al final, resultaba que no nos moríamos. Y si éramos capaces de aguantarlo, se pasaría. Siempre se pasaría.

Algunas situaciones que vivíamos como si fueran hemorragias, en realidad no eran nada. No nos salía una gota real de sangre, no nos moríamos, no nos pasaba nada. Más allá de todo lo que pasara por nuestra cabeza.

Al tomar conciencia de ello, Eugenio se sintió más fuerte.

Se dio cuenta que sentirse morir no era morirse. Que era solo una emoción pasajera, un espejismo de la mente. Que uno no se moría por esas cosas. Que podía atravesarlas.

Eso sería lo que trataría de hacer de ahora en más. Dejar de esperar inútilmente que esos miedos extremos no aparecieran. Más bien,  saber que aparecerían y que si uno era capaz de aguantarlos, pasarían. Siempre pasarían.

Y enterarse de eso, no era poca cosa.

Artículo de Juan Tonelli: Sentirse morir no es morirse

De las veces en que me siento morir, en la mayoría de los casos...

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38 Respuestas

  1. www.delatoledo.blogspot.com

    Hoy, leyendo lo que publicaste, me cambiaste un poquito la vida… Que no es poco. Se agradece desde el alma…

  2. delia marta altuna

    simple y profundo, eso es lo bueno,un recurso que mi me da resultado ,es armar en mi mente una parodia de la situación.

  3. JUSTIN PEREIRA

    CONSIDERO que somos un conjunto de sensaciones que forman nuestra sensibilidad más o menos potenciada , según las razonemos o las dejemos libradas al azahar……

  4. Gaby Romero

    Hoy por esas cosas que uno no entiende de este mundo del internet vi el nombre “El Pellizco” y capto mi atencion en medio de mi trabajo y al entrar en la pagina me he encontrado con muchas publicaciones excelentes, reales, diarias que uno vive y siente y no sabe como expresar muchas veces gracias es brillante tu pagina es mas me permitire copiar algunas frases de los muchos articulos que voy encontrando y los pondre en mi muro de facebook por si alguien mas lo lee sabra de donde provienen..gracias una vez mas
    Sobre este tema es verdad todo pasa….mi mama siempre me decia “esto tambien pasara” y si bien ella no esta mas….tengo que recordar esa frase porque es real….

  5. Muchísimas gracias Gaby !

    Comparto todo lo que decís. Por esto también, el eje del blog y de la página de Facebook es la frase de Aristóteles que decía “los problemas de los seres humanos son pocos y siempre los mismos…”

    Todo pasa, y en especial “esto” que nos angustia tanto. Como también pasa lo bueno.

    El otro punto que me parece muy interesante señalar es que eso que tanto nos preocupa, no nos pasa porque somos tontos, sino que forma parte de la vida promedio de cualquier persona. Cuanto antes nos demos cuenta que no es que somos unos desgraciados o estúpidos, sino que es parte normal del proceso vital y su dinámica, menos nos frustraremos, y podremos transitarlo con mayor paz.

    Un beso y gracias!

  6. mabel

    gracias por tus comentarios! Es un placer compartir lo que escribis, y a mí particularmente, en este tiempo de ” esto también pasará”, me hace sentir acompañada! gracias!!

  7. Gracias a vos, Mabel, por abrir un poquito tu corazón. Y es de la única forma en que sana. En el talón de Aquiles, es donde puede entrar la flecha mortal. Pero en ese punto vulnerable, es también donde se sienten las caricias. Sino, con las armaduras no pasan…

    Para estar menos solo, uno tiene que correr el riesgo de abrirse.

    Un beso y ánimo!
    J

  8. susana di francisco

    vivi eso de morir no es morir al pasar por una ultima situacion limite de una operacion cardiaca, soy una sobreviviente y vivi el miedo que producen las alucinaciones de la anestesia aunque yo siempre dije que no le temo a nada. La mente nos juega en contra y esos miedos muy ocultos y agazapados que solo salen en esos raros momentos, me mostraronmuchas flaquezas escondidas a superar. Pero viste que lo que no te mata te fortalece y ademas se que nunca morimos porque soy reencarnacionista kardeciana y nuestra vida es un tren que nunca se detiene ni aca abajo ni alla en el espacio, todo es accion, aprendizaje, trabajo, ayuda, despertares, recomienzos.
    Dios es tan magnanimo que nos deja miles de oportunidades en esas nuevas existencias que nos ayudaran a evolucionar un poquito mas. Gracias por tus creaciones .

  9. Qué bueno Susana …
    Carl Sagan -famoso científico norteamericano-, después de sobreponerse de un cáncer muy difícil, se dio cuenta que la experiencia de la muerte le había cambiado la vida. Toda la perspectiva, toda la vida. Como buena mente racional dijo una frase muy cierta y graciosa: “a no ser por inherentes riesgos que conlleva, la experiencia de muerte es algo que le recomendaría a todas las personas…”
    Un beso y gracias por compartir!

  10. monica

    hola! como me gusta todo lo que escribe, es una bocanada de aire fresco y limpio para el alma…lo felicito y que Dios bendiga todo lo que escribe.

  11. Muchas gracias Mónica! Uno escribe porque en cierto sentido, le es inevitable. Necesita “sacarse de encima” eso que siente. Pero después, es como arrojar una botella al mar. Si alguien la agarre y encuentra el mensaje… La plenitud es muy grande! Un beso y gracias!

  12. Adriana

    Mi corazón está tan agradecido…infinitamente !!! Botellitas al mar …qué imagen tan sencilla y sin embargo nos salvan del naufragio… de la soledad y el espanto. De creer que esto me pasa solo a mi porque soy bastante tonta o sensiblera … tantas veces me he sentido morir de solo pensar que defraudo a los que me tienen confianza o que me aman. Y el miedo a fracasar o avergonzarlos me paralizaba … o peor aún yo misma los alejaba para que no me viesen cumplir mis desventuradas profecías condenadas al fracaso…Y es VERDAD nada pasa…no morimos…vivitos y coleando vamos por nuevos intentos…Ay Pellizco al corazón : MUCHAS GRACIAS !!!

  13. Gracias a vos por abrirte, Adriana !! Tu apertura y confianza nos sana a otros que también nos sentimos solos y que apenas como podemos nos animamos a abrirnos y ahí ocurre el milagro de darnos cuenta que eso que tanto nos angustiaba, que tanto nos hacía sufrir, que nos hacía sentir tan estúpidos y desdichados…le pasa a la mayoría de las personas. Como si fuera parte del aprendizaje que tenemos que tener en esta tierra…
    Un beso grande y gracias!

  14. dolores

    Genial, con ejemplos tan simple, explicar q sentimos miedo por cosas que imaginamos, q no hay ninguna amenaza real, q no peligra ni la existencia, ni el buen pasar; si claro, hay q aguantarse el papelón, se siente vergüenza, penita…. algo que uno NO quisiera sentir, sentirse el PEOR de todos………pero así se aprende……equivocándonos. Hermosa reflexión, gracias por el espacio………..

  15. claudia

    Es asi tal cual lo expresaba eugenio lo que se siente, cuando niño y cuando adulto, quisiera aprender a canalizar ese miedo y transformarlo en algo mas positivo, me encanto muchas gracias

  16. El primer paso es tomar conciencia de ese miedo, Claudia.
    Luego, saber que aunque estemos convencidos que nos vamos a morir por eso, NO nos moriremos (por eso).
    Por último, saber que todo pasa. Ese miedo enorme también.
    Ya tuvimos otros en el pasado, y por más intensos que fueron, se fueron.
    Besos

  17. Cecilia

    LEI TODO ACERCA DE LO QUE ESCRIBISTE , SINCERAMENTE SON GRANDES VERDADES , ME GUSTARIA SEGUIR RECIBIENDO LO QUE ESCRIBES , GRACIAS .

  18. Muchas gracias Cecilia ! Te diste de alta en el site para recibir cada nueva historia por mail ? Sino lo hiciste, podés ir arriba de todo y completar tus datos en”suscribirse…” Besos y gracias!

  19. Miriam

    Querido amigo esto de los miedos ,me torturo durante mucho tiempo .hasta que un dia leyendo a Conny Mendez .esta otra grande de la ayuda espiritual dice que tener miedo es perder la fe ..y que si tenemos fe jamas tenemos que sentir miedo…parece muy sencillo .pero a mi que no me gusta perder la fe …me sirvió .como ahora me sirven tus relatos hermosos….gracias querido amigo!!!!

  20. Marlene

    Es difícil cuando el dolor de un miedo se repite…. con circunstancias distintas pero te dan justo en el mismo lugar… la persona que amas, una porque se muere y otra porque lo elije se va… Me esta costando mucho reponerme del miedo a estar con alguien emocionalmente (estar podemos estar limitando nuestros sentimientos). No puedo evitar preguntarme… a veces QUE HICE MAL! No queda otra… respirar profundo sostener unos instantes la respiración… sonrisa y adelante! Hoy es la primera ves que leo tu blog! Está muy bueno 🙂 seguramente me voy a llevar buenas lecciones! saludos.

  21. Marlene: A veces las cosas se acaban no porque uno haya hecho mal las cosas, sino simplemente porque es parte de la vida…
    En las relaciones afectivas se juegan tantas cosas que pensar que uno está a cargo y que tiene que acertar todo para que la relación funcione, es una carga imposible de sostener…
    Por suerte, así podemos andar más ligeros de equipaje y entender que la vida también es gracia, misterio.
    Un abrazo!

  22. LUZ DIAZ VALDEZ

    me encantan las historias de vida de cualquier persona,me gusta saber de ellas ,no por chusmerio sino por un interes real ,generamente humanitario .Ecribo mucho para mi, ME RESULTA TERAPEUTICO
    Y PARA MIS AMIGAS……
    ME GUSTARIA MUCHO COMPARTIR LAS HISTORIAS CON LAS QUE VEO QUE ALLI APARECEN. GRACIAS

  23. maria

    tal vez uno no se va a morir pero el dolor es grande y no es facil aguantarlo, cuando uno siente una determinada situación, a mi parece que no voy a soportar tanto dolor,

  24. Por supuesto, María, no digo que sea fácil. Sólo que hay un diferencia importante entre lo que sentimos y lo que pasa. Sentirse morir es horrible, pero es bien distinto de morirse. Y uno no se muere. Y esa sensación de muerte….ya sabemos que también pasa… Un abrazo

  25. nelida rocca de picone

    Hola Juan !, que gusto encontrarte, soy la mamá de Gastón Luis Picone, te conozco de los grupos de oración junto con Jose Luis, me encantó leer tus reflexiones ! yo también escribo cuando me desborda la emoción, de gozo o de angustia, que bien reflejado !!!, me alegra que estés muy bien con tus hijos y compañera, un placer enorme de saber de vos, toda la felicidad y ya me incorporo al club de fans! y bendiciones en todos tus caminos ! Nelly

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