24
Ago
2014
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Todo ocurre para bien

“- ¿Y por qué vendés una casa tan linda?”, preguntó Pablo.

Con un leve suspiro, el propietario le dijo: “- Somos del interior, y con mi familia teníamos previsto venirnos a vivir acá. Primero vino a estudiar nuestro hijo mayor, luego el siguiente, pero cuando teníamos que venir con el más chico, mi mujer y yo nos separamos…”

Pablo puso una cara de sorpresa que dejaba entrever su curiosidad. El vendedor, un hombre de unos cincuenta años no tenía problemas en ampliar su historia. “- Sumado a la separación, nuestro hijo más grande se recibió y se fue a vivir solo. El segundo también terminó su carrera y se consiguió un trabajo en otro país, por lo cual esta casa enorme está siendo utilizada solo por nuestro hijo más chico, lo que es un despropósito. Dado que nada ocurrió como habíamos planeado, el menor se mudará a un departamento más chico, y nosotros venderemos la casa.”

La historia movilizó a Pablo, porque tenía alguna similitud con la suya propia. Diez años atrás, él había construido una casa increíble para vivir con su mujer y sus hijos. Poco tiempo después de haberla terminado se enamoró perdidamente de otra mujer y todo se cayó a pedazos. Aquella propiedad soñada y ejecutada como si fuera una obra de arte, había terminado siendo un monumento al sinsentido.

¿Por qué ocurrían así las cosas? ¿Era la arrogancia humana de hacer planes, que Dios esterilizaba como en el caso de la torre de Babel?

Pablo, más interesado en la historia de vida del propietario que en la casa, hizo la pregunta que abría la caja de Pandora: “- ¿Y por qué te separaste?”

La cara de su interlocutor dejó traslucir lo difícil que era contestar esa pregunta. Así y todo, intentó hacerlo. “- Cuando se fueron yendo nuestros hijos y empezamos a estar solos con mi esposa, comenzó a aparecer un vacío. Tal vez siempre estuvo, pero el proyecto familiar lo taparía. Un día nos dimos cuenta que éramos dos desconocidos, vidas paralelas que habían estado unidas por los hijos, y que al irse ellos no tenían sentido…”

Aunque honesta, la explicación resultaba incompleta, por lo que Pablo hizo la otra pregunta prohibida: “- ¿Y ahora estás en pareja?”

“- Desde hace un año”, contestó el caballero, relativizando la situación.

“- ¿Y cuánto hace que te separaste?, preguntó Pablo sin darle importancia, aunque era claro hacia a donde apuntaba.

“- Dos años”, contestó el propietario con tranquilidad.

Acababa de aparece la verdadera razón del cataclismo. El síndrome del nido vacío no era el tema. O al menos, no el principal. El asunto era que aquél señor se había enamorado de otra persona. Aún cuando por su propia historia de vida Pablo fuera incapaz de juzgar a nadie, el señor intentó una explicación.

“- Luego de separarme me re encontré con una antigua novia, con la cual hacía décadas que no nos veíamos. Ella también hizo su vida, tuvo sus hijos, se fue a vivir afuera. Mucho después se separó y ahora nos reencontramos”, contó con alegría.

Luego continuó contando las normales vicisitudes de toda separación:  los dolores; las peleas con su ex mujer; los hijos que adaptados a los tiempos que corren, llevaban el tema mejor que sus padres; y varios pormenores que a Pablo le parecían poco relevantes.

Era la tercera vez en el término de dos semanas que personas de cincuenta años le contaban que se habían encontrado con un antiguo amor y que todo había resurgido. En dos de esos tres casos, esos reencuentros habían venido a dinamitar matrimonios de veinte años. ¿Pero serían causa o consecuencia del fin de esas parejas?

En la superficie, parecía un deja vu de su propia vida. Él también había planeado y armado todo para estar casado toda la vida, y un amor prohibido se había llevado puesto todo.

Dolorosamente había aprendido que en la vida los planes eran relativos. Aunque en la juventud uno se los creyera, siempre quedaban muy supeditados a una fuerza superior, que solía cambiarlos.

Sin embargo, en el fondo, los tres casos eran bien distintos al suyo. Por un lado, todos eran reencuentros con antiguos amores. Parecía cierto entonces que donde había habido fuego siempre quedaban cenizas.

¿Serían amores que en su momento el destino había desbaratado? ¿Temas pendientes que necesitaban ser resueltos?

Pablo ya no creía más en el cuento de la media naranja. En el mejor de los casos, eran dos naranjas que tenían que aprender a caminar juntas. Pero el concepto de que dos personas estaban hechas la una para la otra le parecía una idea falsa.

Sin embargo, era cierto que en la vida había que transitar los temas. Aquellos procesos interrumpidos antes que cumplieran su ciclo, siempre dejaban una inquietud que inconscientemente buscaba completar lo que había quedado irresuelto. ¿Sería este el caso con los amores truncos de la juventud?

La pregunta inevitable era, ¿qué hubiera pasado si estos amores no se hubieran interrumpido? Años después de casarse y tener hijos; ¿hubieran seguido juntos o también se habrían agotado?

Aquella pregunta no tenía respuesta. Era pedirle a la vida certezas que nunca concedía.

Mientras continuaba viendo la casa sin mirarla, las preguntas se agolpaban en el corazón de Pablo.

¿Por qué el amor siempre venía a armar caos?

Aún cuando su propia experiencia fuera que la catástrofe ocasionada por Cupido había generado maduración y crecimiento, el precio había sido muy alto y en algún sentido, lo seguiría pagando toda su vida. Hijos sin una familia unida, ex mujer enojada hasta la eternidad, y todas las implicancias derivadas de esta situación. ¿Hubiera preferido que no pasara?

Pese a todo el dolor que había tenido que experimentar, y el alto precio que pagaría toda su vida, se dio cuenta que tenía que agradecer lo sucedido. No porque su anterior mujer fuera una bruja -de hecho no lo era-, ni porque la actual fuera maravillosa. Su crecimiento y maduración actuales bien valían el alto precio que había pagado. Otra calidad de vida, otro nivel de vitalidad, de confianza, de plenitud. Otro vínculo consigo mismo, surgido a la luz de la crisis.

Se preguntó si en estos tres casos el amor romántico, además de desencadenar separaciones de matrimonios de larga data, traería maduración y crecimiento a sus protagonistas. Aunque tampoco había certeza en este punto, le pareció bastante probable dado que el sufrimiento era el gran catalizador de la maduración de los seres humanos.

Sin embargo, otra pregunta corroía su alma. ¿El amor romántico era la causa o el catalizador de la crisis existencial? Si la filosofía era que un clavo sacaba a otro clavo -en alusión a que para separarse de una pareja que ya no funciona se necesita de otro amor-, era claro que el enamoramiento solo venía a soplar un castillo de naipes, y en donde el problema no era el viento sino la fragilidad de la construcción con cartas.

Pablo sentía que la verdad pasaba más por esta hipótesis, que por creer que una pareja estaba genial y súbitamente un amor prohibido la ponía en crisis, devastando todo como un rayo. Si bien en la superficie podía parecer así, en el fondo, seguramente hubiera causas profundas que no estaban identificadas y solo salían a la superficie cuando el terremoto ya estaba en curso.

Pero si las causas no eran registradas; ¿se podía decir que la persona estaba sufriendo? ¿No era cierto que ojos que no ven corazón que no siente? Su propia experiencia era que él había estado muy bien hasta el momento en que Cupido le clavó el flechazo. A partir de ahí todo se había desmoronado. Pero no antes.

De poco le sirvió a Pablo reflexionar si los problemas que tenía previamente, al no ser conscientes no eran padecidos.

¿Uno podía ser infeliz sin saberlo? No sonaba razonable.

Pablo se detuvo frente al enorme jardín que tenía la casa, lleno de árboles y plantas. ¿Qué les pasaba a personas de cincuenta años, con hijos grandes, que decidían separarse cuando ya habían transitado una vida juntos? ¿Todo se explicaba con el hecho de que los hijos fueran grandes? Aunque cierto, le pareció que era un dato que no alcanzaba para explicar todo.

Tal vez, más allá que los hijos estuvieran grandes, el tema fuera que uno estaba grande. Algunos concluían que dado que habían estado juntos tantos años, era mejor hacer un esfuerzo para envejecer juntos. Otros, con no menos razón, pensaban exactamente lo contrario: justamente como no quedaba mucho tiempo por delante, había que aprovecharlo. Y dado que a esa edad no se tienen tantas ataduras y responsabilidades, las personas podían darse el gusto de tomar el camino que más les gustara.

Pablo reflexionó que prácticamente todas las personas transcurrían la primer mitad de su vida cumpliendo mandatos o escapándose de fantasmas propios o inculcados.

Muchas seguían viviendo la mitad restante de la misma forma, a costos emocionales crecientes. En la medida en que se aferraran a sus seguridades, irían matando la vitalidad que les ofrecía la verdad que la vida les iba revelando.

Pero otras tenían más suerte y les tocaba tener que atravesar crisis que si bien eran muy dolorosas, venían a depurar sus vidas. ¿Sería cierto que cuando uno desea algo, el universo conspira para que suceda? ¿Aplicaría aún en casos en que uno no tenía la menor idea consciente de lo que quiere?

Pablo estaba maravillado por el misterio de la vida. Saludó al propietario y se fue pensando en que tal vez los hindúes tuvieran razón. Aunque la cultura occidental y cristiana exaltara el libre albedrío y la libertad, tal vez fuera cierto que todo lo que ocurría en nuestras vidas era para bien. Especialmente aquello doloroso y que durante mucho tiempo no se comprendía. Esa incomprensión era solo temporal. Si uno tenía la paciencia y la templanza para transitar el camino, finalmente vería el sentido de cada una de las vicisitudes vividas.

El tema entonces era aprender a caminar un presente en el cual uno no encontraba el sentido de lo que se estaba viviendo. Por eso era imprescindible confiar. Confiar en que uno estaba en el preciso lugar del camino en que debía estar. Y en que esas circunstancias que ahora resultaban intolerables, tendrían un sentido valioso y fecundo que algún día sería revelado.

Artículo de Juan Tonelli: Todo ocurre para bien

¿Creés que todo lo que tenés que atravesar en la vida tiene un sentido?

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34 Respuestas

  1. LULY.LANDREIN

    ES VERDAD..TODO TIENE SU SENTIDO!!!!..LAS COSAS PASAN,POR ALGO Y YO CREO Q UNO NO SE.CASA PARA TODA.LA VIDA ,ES CUESTION DE SUERTE!!!..PODES SER FELIZ COMO NO!!!..EN ESTOS CASOS CREO Q LA Q GANA ES LA IPOCRECIA..POR LO Q,DIRAN .NO SE VIVIR SOLA, TENGO MIEDO, LOS CHICOS ETC..ETC!!!!!..Y LLEGA LA (CONFORMANCIA)..Y BUE A MI EDAD YA ESTA..ISE TODO!!!!…Q ERRORRRRRR!!!..VIVIR X LOS DEMAS Y NO POR VOS MISMA!!!!!!..

  2. raquel

    Todo lo que pasa en nuestras vidas es por algo, yo estoy convencida de eso, porque pase por un montón de cosas con mi ex marido, y siempre dije porque me tuve que casar con este, ahora se que fue por algo, cuando miro a mis hijos, conocí a mi actual pareja cuando estaba perdida sin rumbo tratando de vengarme por todo lo que había pasado y conocí a un hombre increíble que el también había pasado por algo parecido, solo que no se caso, y hoy se que si el en ese momento no se hubiera cruzado en mi vida yo ya no estaría acá.

  3. malala

    yo transite 24 años de matrimonio y tuve 4 hijos…no hubo ni una pizca de hipocresia ni de conformismo..la vida nos uso un dia en el lugar de tomar la decision mas dolorosa de nuestras vidas que fue separarnos y no fue por un amor adolescente que aparecio…la soledad es muy dura pero te permite encontrarte con vos misma aunque sea a los 47 años cuando ya creias tener todo resuelto…y no existe ni el amor eterno ni el flechazo que desmorona una vida juntos..todo sucede por algo mas profundo…gracias como siempre Juan Tonelli por ponerle palabras a situaciones que vivimos a diarios..un placer leerte

  4. malala

    jjaja Juan en estos casos las palabras sobran podriamos decir…decepcion…desamor…busquedas personales que toman distintos rumbos…sensacion de que la vida de uno esta en otro lado….quizas esto es lo que a mi me sucedio….me di cuenta que mi corazon ya no latia como antes y fue una señal…es un proceso extremadamente doloroso y necesario…gracias Juan Tonelli por estar cerca siempre con tus reflexiones¡¡¡¡¡

  5. Géminis 66

    Estoy impactada por su historia porque parece que usted habló conmigo. No hay nada de lo que usted acaba de escribir que no se apegue a mi realidad. Sin embargo, ahora tomo mis propias decisiones y asumo mis propias responsabilidades a pesar del alto costo que he tenido que pagar. Confío en Dios y en sus razones para haber atravesado este proceso y confío también en que él sabrá el tiempo perfecto para gozar nuevamente del amor de mis hijos, porque la lección ha sido aprendida con sangre.

  6. Sonia Estela Oviedo

    Si seriamos concientes de que originariamente provenimos y procreamos todo en base al amor,la lealdad,la comunicacion y el respeto.deberian haber mas seres felices que desdichados y sufribles,obviamente que todos nos casamos para toda la vida.yo lo quise asi cuando di el si,y hoy me doy cuenta de la individualidad de dos almas que se juran perpetuidad es impredecible,como la vida misma,es como un juego de azar,o se pierde o se gana,lo importante es no perder la capacidad por el presente,para darnos cuenta donde estamos parados…si es en el justo lugar y momento,siempre hay una razon ante cada circustancia de eso se trata la vida…nunca dejara de sorprendernos.ha vivir intensamente cada instante con alegria y responsabilidad,lo aprendi despues de 18 años de divorsiada.muy buen relato Juan todos sus comentarios hacen eco infinito en mi imaginacion.

  7. Muy buena reflexión Sonia. Así es, aprendemos a sangre y fuego. Y en tiempos largos, muy largos. El único problema es nuestra falsa idea de que nacemos sabiendo, o que aprendemos rápido y a bajo costo… Comprendido eso, la vida es maravillosa!
    Un abrazo

  8. Gracias Geminis 66…
    Por eso siempre digo la frase de Aristóteles de que los problemas de los seres humanos son pocos y siempre los mismos…
    Nos lleva años y mares de lágrimas aprender. No es que seamos idiotas. Son los tiempos normales.
    Pero si vamos pudiendo ver y seguir la verdad, vamos llegando a la libertad…
    Un abrazo

  9. Marian

    En definitiva, todo es parte del proceso de madurar, y se da en la mitad de la vida, para decidir qué quiere uno para su segunda mitad. Hablabas de mandatos sociales, y creo que es un gran nudo de la cuestión. Porque qué es natural o no en el ser humano…casi no lo sabemos. Muchas veces elegimos genuinamente para siempre aunque no sea así, porque nos guiamos por los sentimientos presentes. Si en todo nos guiáramos por el presente, en un punto sería más sencillo. El tema es que venimos de toda una educación y estructuras sociales que ven como un fracaso el hecho de que se cumplan ciclos y algo no llegue al “para siempre”. Hace años que atravieso una crisis de este tipo y me cuesta salir, porque tengo un debate interno tremendo. Por dentro me siento libre pero por fuera (estructuras) no. Me reencontré con un viejo amor estando casada, y aún lo estoy. Hubo circunstancias que no me hicieron fácil el tránsito, pero me mata esta cosa, este mandato también, de que hay que elegir, hay que decidir, cuando a veces internamente simplemente no se puede. Está la historia personal de cada uno, mandatos y lealtades inconcientes de hace mucho, tantas cosas…si uno hiciera sencillamente lo que quiere sin pensar tanto en el daño que el resto puede sufrir, sería más sencillo.
    Intento enseñarles a mis hijos que el siempre no tiene que pesar como eternidad, sino que tiene que ser en el HOY y desde el corazón.

  10. Blanca Rosa Martinez

    A medida que el ser humano va logrando cosas y las consigue, al ser joven las disfruta. El amor, los hijos , los bienes materiales, son motivaciones, pero las motivaciones tambien van quedando atras, y alli parece como que el ser humano quiere volver a revivir lo mismo a costa de cualquier cosa. Tampoco nos olvidemos de la saturación que trae la convivencia con los años. Lo mejor que podemos hacer es ser libres

  11. Elegir, decidir, más que mandato es una oportunidad Marian…
    Te llenará de miedo, por la posibilidad de equivocarte. Pero eso no tiene que detenerte. Es mejor equivocarse y aprender, a quedarse cristalizado. Lo primero es vivir, lo segundo es la muerte.
    Un beso

  12. Marian

    Es muy cierto, elegir es una oportunidad. Pero también es mandato elegir UNA cosa, no? Releía tu cuento, tu historia, y veía también esto: ¿Por qué será tan común que en crisis y separaciones muchos se reencuentren con alguien del pasado y no con alguien nuevo? ¿No tendrá que ver con que uno busca reencontrarse con esa energía de libertad de cierto momento de la vida más que con la persona en sí? Siempre me pareció que la frase “donde hubo fuego cenizas quedan” está mal interpretada. De las cenizas no renace el fuego. Sí de las brasas… En fin. Tenés razón. El miedo es muchas veces el gran obstáculo para animarse a probar, pero porque a veces uno (yo) no piensa sólo en sí mismo sino en todas las personas involucradas en tu aventura de vivir. Beso enorme.

  13. Anabel

    A veces se torna todo muy dificil, en mi caso me volvi a reencontrar con la persona que ame y que estuvo muy dentro de mi siempre, pasaron doce años, en los que cada uno hizo su vida. En nuestra primera cita todo fue tan natural como si no hubiesen pasado los años… El estaba tratando de recomponer su situacion matrimonial por sus hijos despues de 7 meses de haber estado separado, y yo… trataba de reducir los problemas o desacuerdos que habian en mi matrimonio!
    Quedamos en ir despacio, mi primera postura era sin compromiso y sin que todo saliera a la luz… Hoy me es muy dificil, el se separo hace 8 meses. A mi se me torno todo mas dificil porque estudio y trabajo y estoy en medio de una separacion, buscando alquiler para poder irme con mis hijos. El no sabe de mi separacion porque no quiero presionarlo o que se sienta de tal modo. Lo peor es no tener el coraje de hablarlo con el o en realdad el miedo es escuchar algo que no quisiera escuchar…
    Hay dias que digo no le escribo ni contesto mas msjs pero no puedo un msj de el y me desespero. Luego se desaparece y me agarra eso de extrañarlo muchisimo.
    El corto tiempo que estoy con el me siento comoda y feliz… pero luego se que viene la distancia y la rutina y eso me quita fuerzas… Por que no podemos estar juntos!

  14. “El amor es muy puto”, dice el escritor Jorge Fernández Díaz, Anabel…
    Date tiempo.
    Tené paciencia para ordenar tus sentimientos. Estos procesos suelen ser largos, dolorosos y contradictorios. Hay muchos sentimientos encontrados. La idea de familia unida, tu ex, el pasado, el futuro…
    Date tiempo, todo tiene su momento bajo el sol.
    Un abrazo

  15. Antonio

    Mi caso es distinto, bah, ninguo es igual, no tengo hijos , tampoco ahora pareja y hace unos meses decidí hacer una pausa en mi vida buscándole un sentido que hasta ahora no apareció.
    Si todo sucede por algo? Muy posiblemente si, lo importante es estar convencido ubicado en el lugar donde uno quiere estar y, como en mi caso, abierto a que el sentido de mi vida aparezca. Pareciera que nada puede hacer uno, la espera parece eterna y la soledad, a veces, es mala consejera.
    En fin, atravesando este momento, conectandome conmigo y esperando que las respuestas surjan de adentro hacia afuera, que sea el corazón quien pilotee este proceso.
    Gracias por el espacio

  16. Muy bien plantado Antonio !
    Surge de adentro hacia afuera. Siempre hay notas en nuestro interior, que aunque suenen bajitas, existen. Tal vez nos cuesta escucharlas porque de tanto ignorarlas parece que no suenan. Pero están. Si empezás a prestar atención, verás miles de signos de por donde sí y por donde no. Con quienes sí y con quienes no.
    Y también, permitirse equivocarse, ya que es parte de todo aprendizaje.
    Abrazo grande y suerte!

  17. norma susana bruno

    hace muchos años que estoy en el camino de superarme y aprender que somos mas que un cuerpo.He leído mucho e hice muchos cursos pero hay cosas que todavía no comprendo.
    En cuanto TODO SUCEDE PARA BIEN , aquellos con enfermedades terminales, y sus familiares,para quien es el Bien????
    Si además es universo es perfeccion y lo que DEBA SER, SERA , como se maneja el tema de que nuestro presente es responsabilidad nuestra, ya que lo hemos creado con nuestros pensamientos y acciones???Hay problemas o circunstancias que nunca pensamos ni deseamos y sin embargo están presentes .
    Lo sigo desde Facebook y me encantaría una respuesta de su parte a través de mi mail.
    Le agradezco su tiempo y espero que pueda poner un poco de luz sobre mis dudas.
    Con respeto y aprecio, le mando un abrazo a la distancia.

  18. norma susana bruno

    Muchas gracias por la respuesta por mail. Honestamente después de leerla , llegue a la conclusión que es Sentido solo es conocido por nuestro creador, y quizás nosotros pretendemos encontrarlo a la vuelta de la esquina. Como siempre digo, nosotros vemos una parte y nuestro Creador ve el Todo.
    Igual continuo todos los días de mi vida, tratando de superarme espiritualmente y sabiendo que existen leyes en el universo que son perfectas.
    Lo sigo por Facebook y en muchos momento de bajon, sus publicaciones me cambian el dia.
    Continue por favor, haciendo bien por cualquier medio, y trasmitiendo sus conocimientos con mucho amor. verdaderamente, lo percibo.
    Toda la luz para usted y otra vez mi afecto y mi agradecimiento.

  19. Estela hebe Tomassetti

    Leí su historia “Todo ocurre para bien”, me gustó. También leí con atención los comentarios, que tienen diferentes situaciones y razones. Al título de esta historia le agregaría “A los que aman a Dios Todo ayuda a Bien”, aunque a veces no entendamos las circunstancias. Creo en Jesús y busco su presencia en las diferentes situaciones que vivo. Él es mi ayuda, mi consuelo, mi refugio , mi fortaleza. Creo que , en cuanto al amor y la vida de pareja, soy partidaria de la fidelidad. No siempre todo anda sobre ruedas, pero hay que ser pacientes y construir. El amor es una decisión volitiva en un 99 %. Me dispongo a amar a pesar de…. Ese fue el gran amor que Jesús nos dio, hasta lo sumo, hasta su muerte de cruz. Cuando buscamos con fervor la Presencia de Dios en nuestras vidas y que Su Gran Amor llene nuestro corazón, todo cambia y vemos al otro con misericordia. Jesús no prometió una vida sin aflicciones, sólo nos dijo que confiáramos en Él en nuestras crisis o dificultades y así, con su ayuda, tomados de su mano, el tunel lo pasaremos mejor y llegaremos crecidos, más maduros al otro lado, a la luz. La felicidad es un estado interno, del alma, no de las circunstancias que nos rodean. Yo tengo control sobre mis emociones y decido día a día qué hacer con lo que me pasa y como quiero disponer mi espíritu y mi alma. Cada día es una nueva oportunidad que Dios nos da para bendecir otra vida. Si amo a Dios sobre todas las cosas y deseo cumplir Su propósito en mi vida, tengo la plena seguridad que Él me proveerá de lo que necesito, porque está en control de todo. Creo en un Dios todopoderoso, no solo para las grandes cosas sino también para los detalles. Siempre me responde con mucha creatividad y no ajustado a maneras humanas. Mi Dios es fiel y confío en Él. Soy casada, con cuatro hijos y cuatro nietos hermosos, 37 años de matrimonio y no me interesa, desde mi parte, destruir una relación de años. No todas son flores, lógico, hay desencuentros, pero debe llegarse a un acuerdo para vivir en paz y armonía. Creo que debemos aprender a convivir practicando el verdadero amor que es el valorar al otro, respetarlo, acompañarlo, ayudarlo en lo que uno pueda, comprenderlo, servirlo, contenerlo, etc. No todo se define por el coito. ¿Les parece dificil? Sí, es dificil si confiamos en nuestras fuerzas humanas solamente. Yo digo “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” Lamentablemente muchos le dan una exacerbada importancia a la relación sexual en sí, al coito, como si fuera lo único que define a la persona o a una relación de pareja. Creo que en la vida debemos buscar diferentes maneras de encontrar placer, no necesariamente en el placer carnal. Las uniones verdaderas entre dos personas se consolidan en el espíritu, cuando los dos aman a Dios, buscan tener su Presencia y desean hacer su voluntad sobre todo lo demás. Una pareja es feliz cuando comprende que en la base de su felicitad está el triángulo consolidado con Jesús. Él está vivo y dispuesto a derramar muchas bendciones sobre sus hijos fieles. Él lo dio todo para que mis pecados fueran perdonados, para tener salvación de mi alma y vida eterna con Él. Esto es realmente grandioso, no tiene precio. Más siendo conscientes de la finitud de la vida y de que en cualquier momento puede llegar la muerte, es decir el fin del mundo para la persona. Esto es así, nadie escapará de este final pero yo quiero tener la seguridad, en vida, de que mi eternidad la pasaré con el Señor y no en el infierno. Esas son las dos realidades que existen más allá de la muerte. Pregúntense: ¿Donde quiero estar en mi eternidad? Ese destino eterno se decide en vida y si aceptas a Jesús y lo buscas de corazón, tendrás la mejor de las recompensas y un lugar en el cielo. Dios los bendiga y sean ilumnadas sus vidas con Su Presencia.

  20. Zulma Mendez

    todo sucede por algo,para algo y tambien para que aprendamos algo de eso que sucedio.A veces no encontramos el porque del sufrimiento.Si podemos comprender, sabremos que todo aunque parezca malo,tiene su razon de ser.Mi esposo partio hace pocos dias.Es muy doloroso,era joven y si sobrevivia su vida iba a ser muy penosa.Lo que ocurrio fue para su bien,aunque yo sienta que me muero de tristeza.Todo pasara dicen…

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