6
Feb
2011
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los postoperatorios del alma pueden durar mucho mas que los del cuerpo

Los postoperatorios del alma pueden durar mucho mas que los del cuerpo

A los 10 años, un mal diagnóstico médico terminó en la amputación de la mano derecha de Diego, que tal vez se podría haber evitado. Antes de la operacion y ya intuyéndolo, el pequeño le preguntó a su padre si iba a perder la mano. Su papá lo abrazó fuerte, negó todo, y le dijo que se quedara tranquilo. Minutos después y tan pronto lo vio perderse en el pasillo que conducía al quirófano, el padre se puso a llorar desconsoladamente. Se sintió como Judas después de traicionar a Jesús, y se maldijo por no tener la fortaleza para decirle la verdad a su hijito.

Cuando Diego volvió de la anestesia, supo todo sin necesidad que nadie se lo contara. Tal vez por eso pasaron varios días hasta que pudo mirar el lado afectado. Obviamente, nunca volvió a hablar del tema con su padre.

La vida siguió su curso y poco tiempo después, Diego comenzó a utilizar una prótesis. Todo parecía normal y pasaron muchos años hasta que el joven se “enteró” que no tenía mano. No fue cuando tuvo que aprender a manejar en un auto automático; ni cuando tenía que elegir relojes con mallas elásticas para poder ponérselos sólo, o aprender a cortar las milanesas sin pincharlas con un tenedor que nunca podría agarrar simultaneamente al cuchillo. Fue en una fiesta en la que todo iba bárbaro con una chica, hasta que ella se dio cuenta que él tenía una prótesis que escondía su condición de manco. Aunque involuntario, el sobresalto de la joven fue tan grande, que para Diego fue como si en ese momento se enterara que no tenía mano. De ahí en mas, decidió no utilizar nunca más una prótesis. -“Que me conozcan y quieran como soy, o nada”, pensó para sus adentros.

Fue una sabia decisión. Vivir para el afuera nunca resulta. Nada de simulaciones ni coreografías. ¿Para qué tanto desgaste ? Como en todos los órdenes de la vida, la verdad siempre termina emergiendo. Y sino, el castigo es aún peor ya que el esfuerzo por simular es altísimo, y en el colmo de la paradoja, uno queda aislado con su mentira, imposibilitado de abrirse del todo. Pero como la mente tiene sus laberintos, la drástica decisión de ser auténtico y no usar prótesis se mostraría insuficiente con el paso del tiempo.

En la universidad se enamoró de una compañera amorosa. Ella, superó la prueba de la mano amputada sin mayores problemas. Él era tan inteligente, tan buen compañero, tan líder del grupo, que poco le importó. A Diego en cambio, no le resultó tan fácil, ya que sus peores fantasmas asociados a su característica, siempre volvían. Sin embargo, el tiempo fue pasando y las cosas aclarándose. Parte de la claridad surgió bajo la prueba extrema que la pareja tuvo que atravesar: la brutal oposición de la familia de ella a que se pusiera de novio con un chico al que le faltaba una mano.

Después de tensiones crecientes y ante la negativa de abandonar a su novio, ella fue obligada a dejar la casa de sus padres. En el mismo momento en que se iba, la madre le prohibió llevarse toda aquella ropa que hubiese sido comprada por ellos, sus padres. La joven accedió por una cuestión de dignidad, mientras terminaba de anoticiarse de la clase de padres que tenía. Con su pequeño bolsito y ya fuera de la casa, llamó a Diego para ver qué hacer.

Como en aquellos tiempos no se podía ir a vivir juntos sin estar casado -y también para intentar preservar la relación con esa madre que fácilmente diría que encima de todo su hija era una puta-, decidieron ir a una residencia estudiantil en donde ella pudiera pasar la noche. Lamentablemente no había lugar, pero la monja que los recibió intuyo algo raro e indagó un poco en la situación. Luego de escuchar el relato y para corroborar que la inverosímil historia era cierta, la religiosa decidió llamar a la casa de los padres de la chica. La conversación telefónica fue breve y la monja simplemente escuchó. Antes de cortar, pronunció una frase que aún hoy está grabada a fuego en el corazon de Diego: -“No se preocupe señora, que este joven con la única mano que tiene, le va a cerrar los ojos el día que usted se muera y no tenga nadie que lo quiera hacer”. Luego, mirando con ternura a la novia, le dijo: -“Esta es tu casa, hijita”.

Pasaron varias décadas hasta que Diego llegó a la conclusión que la amputación había generado algunos mecanismos adaptativos que eran muy malos para su vida. Uno de ellos era haberse convertido en alguien extremadamente dulce y componedor. La razón no era otra que su terror a la violencia, ya que en última instancia siempre podría devenir en violencia física y él, sin su mano derecha, no estaría en buenas condiciones para pelear y defenderse.

El otro mecanismo adaptativo era aún mas sutil y limitante: Diego había desarrollado un conservadurismo extremo. Como lo compensaba con su enorme capacidad y determinación, tardó mucho tiempo en darse cuenta que esa característica no era más que otro mecanismo adaptativo a su amputación, ya que en el fondo, él ya había perdido su mano derecha, y no quería perder nada más. Pero ahora se estaba dando cuenta que la única forma de no exponerse a las pérdidas, era retirándose del juego. Y aún así se perdía igual, porque se iba pasando la vida.

A pesar de lo duras que suelen ser todas las vidas humanas, la de Diego ha estado buena. Tiene hijos grandes que son buenas personas, y una compañera de lujo; la de siempre. Sin embargo, enfrenta uno de los desafíos mas grandes de su vida: arriesgarse a salir de la fortaleza inexpugnable en la que vivió medio siglo, para no perder mas nada (que su mano). Sabe que se va acercando a las pérdidas más importantes de la existencia humana y que no va a poder eludirlas. Pero siente que necesita jugar y que puede ganar ciertos partidos.  La vida le quemó las naves y se dispone a dar el combate más decisivo: dejar de pelear por la seguridad, para poder pelear por su libertad.

Artículo de Juan Tonelli: Los postoperatorios del alma pueden durar mucho mas que los del cuerpo.

43 Respuestas

  1. Mariel

    Suelen durar más, tal vez, porque sólo en el alma está la verdadera capacidad de trascender la carencia de partes del cuerpo… Instrumentos, después de todo, que permiten proyectarla… “No hay músicos más sensibles que los ciegos”, comentaba mi profesora de piano con respecto a sus alumnos.
    La carencia de la mano derecha, hará de la mano izquierda, “la mano amiga y compasiva” que cerrará los ojos de quien supo dar amor.

  2. Mariel

    Suelen durar más, tal vez, porque sólo en el alma está la verdadera capacidad de trascender la carencia de partes del cuerpo… Instrumentos, después de todo, que permiten proyectarla… “No hay músicos más sensibles que los ciegos”, comentaba mi profesora de piano con respecto a sus alumnos.
    La carencia de la mano derecha, hará de la mano izquierda, “la mano amiga y compasiva” que cerrará los ojos de quien no supo dar amor.

  3. FERNANDO ALBERTO GONCEVAT

    ¡¡¡FELICITACIONES JUAN TONELLI!!!
    BRILLANTE LAS HISTORIAS DE VIDA NARRADAS,QUE POR OTRO LADO SON CASOS REALES
    Y AUTENTICOS,PERO DESGRACIADAMENTE PARA MUCHOS,NO CUIDAN Y EDUCAN CADA UNO
    SU CEREBRO,O MEJOR DICHO LO MALEDUCAN PARA:EL NO ME IMPORTA:EL NO TE METAS:LA
    INDIFERENCIA:EL TOTAL A MI NO ME PASA:EL NO TENGO HIJOS QUE TENGAN PROBLEMAS.
    ¡¡¡CON ESA PREMISA VAN TRANSITANDO,SUS TRISTES,POBRES,Y DECADENTES VIDAS!!!
    A MAS DE UNO HABRIA PREGUNTARLES,EL RESULTADO DEL SIGUIENTE CALCULO:
    2 + 2 + DIOS =……….?
    UN CORDIAL ABRAZO
    FERNANDO.-

  4. matias

    estoy asombrado!! Hacia mucho tiempo que no me atrapaban historias como lo hacen las tuyas. No se si son reales o ficticias en su seno, pero son reales al alma de quien las lee, y al terminar de leer cada texto, no puedo evitar pensar en mi mismo, y todos los aspectos que hacen a mi ser, segun la historia que este leyendo. Gracias por estar ahi!

  5. matias

    Y me quede con una duda…tenes algun libro recopilatorio de estas historias? De ser asi me encantaria conseguirlo!!

  6. Muchas gracias por escribir, Matías.
    Las mayoría de las historias son reales. Solo que en la medida que voy escribiendo, descubro que lo más importante es reflejar lo que pasa en el alma humana, y allí todo pierde importancia, por lo que el relato termina siendo sólo una excusa para exponer alguno de los habituales temas que vivimos los hombres.
    Por ahora no publiqué ningún libro; tengo que escribir más.
    Un abrazo

  7. Laura

    No se ni como llegue a esta pagina, pero debo decirte Juan, que las historias q lei hasta ahora llegaron muy profundo a mi corazon y senti q hablabas de mi en cada una de ellas.
    Tu “reflejo del alma humana” como vos decis, es excelente, y alli cuando todo pierde importancia, uno se da cuenta q a veces lo importante es lo q no supo ver.
    Aprendo cada dia q no solo mis ojos tienen la capacidad de ver…gracias por seguir recordandomelo en cada una de tus historias 🙂

  8. hay juan me hiciste llorar……que barbaro……hay cosas que no tienen explicacion….como esa madre..?pero todo pasa x otro lado “la del amor”. felicitaciones !!

  9. adriana

    Excelente historia Juan! Cuántos mecanismos adaptativos habré generado ante “amputaciones” y demás heridas del alma. Cuántos quedan dando vueltas aún. Y, aunque pocos, tan arraigados sin embargo…
    Gracias!!!

  10. cristina

    Mecanismos adaptativos y amputaciones, interesante mirada. Lo felicito! Cada historia va calando en mi alma.

  11. Marina Perkins

    Tonelli es un placer leerlo porque en todos los temas que trata lo hace con altura y sentimiento y siempre me hace reflexionar profundamente. Mil gracias Juan !!!!

  12. elena

    que buen relato…. justo ahora que estoy pasando un momento triste, donde por fuerza tengo que crear un mecanismo adaptativo,te puedo asegurar que el dolor del alma es intenso, muy intenso y creo que va a costar mucho curar…..Como sacas de tu vida, el dolor de una herida que produce tu hermana? Es tu misma sangre, es la personita que cuidaste y protejiste de chiquita, el ser por el cual te enojaste con medio mundo para defenderla…..y ahora….. es darse cuenta que de pronto uno fue injusto con los seres que peleó en defensa de esta persona que anda por la vida lastimando, hiriendo sentimientos y mintiendo.
    Mi lucha de hoy,es aprender a alejarme de ella, es la amputación que debo enfrentar para que no me lastime mas

  13. Es que los lazos de sangre, muchas veces son solo eso. Parentezco biológico, pero en términos afectivo, nada, o peor aún, atrocidades. Seguí tu camino Elena, no la odies porque te enfermará a vos. Un beso

  14. Laura Siri

    No hace mucho que descubrí esta página, y reconozco que me cuesta encontrar libros que me interesen, pero la conexión con este relato fue inmediata, como si hubiera estado esperando alli para que me enganche y la lea en forma apasionada, imaginando cada escena de la vida de Diego y relacionándola con la vida de cualquier persona que pasa por situaciones similares y de las cuales tenemos tanto que aprender. Gracias por compartir estas historias con tanto sentimiento y llegando a lo mas profundo de cada lama, haciéndonos personas mas sensibles y responsables de nuestras acciones. Te felicito y gracias nuevamente Juan!!!!!!!

  15. Miguel

    Me da placer leer cada una de las historias por que llegan al corazón y dejan enseñanzas para nuestras propia vida. TE FELICITO

  16. GRA

    Cuantas aristas tiene esta historia Juan!!!!!cuanta enseñanza!!!!y me quedo con el aporte a Elena:los lazos de sangre,son solo eso………..me emocionaste p0rofundamente!!!!!!gracias Juan!

  17. STELLA MARIS

    es la 1ra historia q te leí… porq recién te encuentro, pero desde ya, estoy suscripta 😉 saludos

  18. ester beatriz mendez

    Increible! Jamas pense que iba a leer una historia de vida que tuviera tanta similitud con la mia. Con solo 19 años me encontre que tenia que afrontar una amputacion de mi pierna derecha por un tumor oseo. Miro hacia atras y veo mi gran fortaleza para afrontar mi cambio de vida, claro, habia una persona especial que me daba esa fuerza: MI AMADA MADRE (fuiste todo madre querida para ser quien soy hoy). A diferencia de Diego, no tuve el sosten del que en ese momento era mi novio, me abandono, cobardemente y sin piedad. Otro dolor, que gracias a mis padres y mis hermanos supere. Hoy tengo 61 años he vivido sin rencores, sin complejos, amo mi pierna ortopedica pues gracias a ella he caminado por la vida trabaje , baile, rei, llore y me case hace 36 años que estoy con el amor de mi vida, un ser amoroso y sensible. Perdon si mi relato fue extenso o poco claro, pero gracias a Dios y a mi madre mi alma no tiene heridas. La vida te podra dar dolores pero tambien muchas alegrias.

  19. Muchísimas gracias por compartir tu increíble historia Beatriz! Sos una de esas personas que iluminan la vida. Tanta gente que se vive quejando por problemas irrelevantes, mientras hay alguna como vos que les toca atravesar pruebas muy fuertes… Y en donde tu gran mérito -a mi entender-, no es sobrellevar tu vida con una sola pierna, sino y sobretodo, estar alegre, agradecida y “ligera de equipaje” con la vida que te ha tocado…
    Muchas gracias por tu testimonio.
    Un abrazo

  20. ANA

    Hola Juan!! hoy entre a la pagina porque me la sugirio una amiga y la verdad no puedo creer la manera en que quede atrapada con las historias que narras, quiero leer una tras otra, no puedo parar, tienen tanto sentimiento y creo que de alguna manera todos nos vemos reflejados en ellas de una u otra manera…. gracias por compartir tan hermosos sentimientos con nosotros los lectores. Saludos!!!!

  21. Marina Castro

    Hola…y GRACIAS!!!!Empecé leyendo la historia por curiosidad…me atrapó porque casualmente hace pocos días y por primera vez en mi vida, vi un muchacho que subió al colectivo con una prótesis en su mano derecha, tipo gancho de 3 picos de metal, con la cual se manejaba perfectamente….Era un chico joven, cercano a los 30 años, y me dió la sensación de que estaba completamente adaptado a su condición “especial”…Obviamente intenté no mirar pero sentí mucha tristeza…y me dio a pensar, como siempre me sucede en estos casos, por cuántas cosas que no notamos, porque las tenemos incorporadas como algo natural, debemos agradecer diariamente…
    Me encantó el relato, y más aún porque además de hacerme lagrimear, al final me hizo reconocerme en las últimas frases: “arriesgarse a salir de la fortaleza inexpugnable en la que vivió medio siglo” y “La vida le quemó las naves y se dispone a dar el combate más decisivo: dejar de pelear por la seguridad, para poder pelear por su libertad.” Evidentemente, el acercarse al número 50 es clave en la toma de algunas decisiones y esto es un hecho compartido, aunque esas mismas decisiones sean completamente diferentes unas de otras…
    En resumen: Has conquistado una nueva fan…beso grande!!

  22. ALICIA CARCELLER

    ESTOY DESTROZADA..HE PERDIDO MI HIJO..DE 27 AÑOS EN UN ACCIDENTE…SU NOMBRE ERA MANUEL…Y ERA UNA PERSONA MARAVILLOSA..UN BUEN HIJO..BUENA PERSONA..BUEN HERMANO..BUEN SER HUMANO..UNA MAÑANA M LEVANTE Y M ENCONTRE CON ESA…MI REALIDAD…Q AQUEL HIJO Q AME..JUGUE…CRECIO…ELEGIO DONDE QUERIA ESTAR..M HABLABA CON MUCHO CARIÑO..TENIA UNA FILOSOFIA DE LA VIDA..SU PAPA..YO SU MAMA..SU HERMANA..Y SUS SOBRINAS ESTAMOS CON EL ALMA ROTA….

  23. En algún sentido Marina…es la historia de todos nosotros.
    Por eso el subtítulo de El Pellizco es la frase de Aristóteles “los problemas de los seres humanos son pocos y siempre los mismos…”
    Animo que esta carrera es así. Lleva tiempo…
    Besos

  24. Alicia…

    Qué decirte…

    Es terrible. Yo tengo mi único hermano que un accidente por una falla mecánica de su camioneta perdió dos de sus tres hijos: mi ahijada de trece y un pequeñín de cuatro…

    Fui testigo privilegiado de semejante tragedia. Solo acompañé en silencio todo lo que pude.

    Te abrazo desde mi corazón, acompaño como vos creas que te puedo ayudar mejor.

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